
Infecciones respiratorias agudas
Las infecciones respiratorias agudas, son la causa mas frecuente de enfermedad en los niños y el principal motivo de consulta en los servicios de salud del estado.
CAUSAS Y FACTORES PREDISPONENTES
VIRUS Y BACTERIAS:
Se considera que más del 90% de los casos de infecciones respiratorias agudas son causadas por virus, la infección es producida por bacterias en menor porcentaje y solo en este mínimo porcentaje se justifica tratamiento con antibióticos.
FACTORES AMBIENTALES:
Exposición intradomiciliaria a contaminantes ambientales: humo cuando se cocina con leña y el humo del tabaco.
Hacinamiento: en estas circunstancias ocurre una mayor exposición a los microorganismos residentes en las vías respiratorias de los convivientes.
Clima: Los cambios ambientales extremos, tales como caluroso-frío; ó seco- húmedo y en general la exposición a cambios bruscos de temperatura
FACTORES INDIVIDUALES:
Edad: La neumonía es más grave entre los menores de un año, y, aún mas, en los menores de 2 meses:
Bajo peso al nacimiento: Los niños que al nacimiento, pesan debajo de 2.5 Kg., son más susceptibles a este tipo de infección y a desarrollar neumonía.
Ausencia de lactancia materna: Se ha comprobado que la ocurrencia de neumonía es menor entre los niños que reciben alimentación del pecho materno.
Desnutrición: La desnutrición infantil, incrementa la susceptibilidad a las infecciones respiratorias agudas y aumenta la proporción de muertes por este motivo.
Infecciones previas: Está demostrado que las infecciones previas o coexistentes de las vías aéreas, por virus, aumentan la predisposición a la neumonía bacteriana.
Esquema incompleto de vacunación: los padecimientos como sarampión y tosferina facilitan la ocurrencia de neumonía, estas dos enfermedades se previenen con las vacunas que están dentro del esquema básico de vacunación del sector salud.
Carencia de vitamina “A”: Esta vitamina es esencial para el crecimiento y función de algunas células del sistema inmunológico.
PREVENCIÓN
Dar lactancia materna exclusivamente durante los primeros cuatro a seis meses y, complementaria, después de esta edad.
Vigilar y corregir, en caso necesario, el estado nutricional del niño.
Vacunar contra el sarampión y contra la tosferina y difteria, de acuerdo con la Cartilla Nacional de Vacunación.
Evitar el hábito de fumar cerca de los niños.
Evitar la quema de leña, o el uso de braseros, en habitaciones cerradas.
Evitar cambios bruscos de temperatura.
En tiempos de frío, mantener abrigados a los niños.
Proporcionar el aporte adecuado de líquidos, frutas y verduras amarillas o anaranjadas, que contengan vitaminas “A” y “C”.
Evitar el hacinamiento humano para disminuir la transmisión de estos padecimientos.
Ventilar la habitación del niño.
Fomentar la atención médica del niño sano.
SINTOMATOLOGÍA
Se considera que un niño tiene infección respiratoria aguda cuando presenta dos o mas de los siguientes signos y síntomas: tos, escurrimiento nasal, dolor de oído o salida de material purulento o líquido a través del mismo, dolor al deglutir, exudado purulento en faringe, voz ronca, respiración rápida o dificultad para respirar y que además presente fiebre, disminución del apetito y malestar general.
Para que se considere que es un padecimiento agudo no deberá transcurrir mas de 15 días con estos signos y síntomas.
RECOMENDACIONES
Hidratación: Ofrecer líquidos abundantes. Si sólo los toma del pecho materno, ofrecer éste con mas frecuencia.
Aspiración de secreciones: retirar las secreciones que obstruyan las fosas nasales. Se pude utilizar para este fin un gotero con suero fisiológico o agua con sal, o bien introducir una mecha de tela, gasa o con una perilla de aspiración para limpiar la nariz.
Alimentación: Mantener la habitual (si hay falta de apetito ofrecer los alimentos en pequeñas fracciones, más veces al día). Ofrecer una toma extra de alimentos, durante la convalecencia y continuar con la lactancia materna.
Evitar enfriamientos.
No arropar demasiado al niño.
Controlar la fiebre: mediante el baño con agua tibia y los medicamentos recetados por el médico.
No administrar medicamentos no prescritos por el médico.
Identificar signos de alarma:
Respiración rápida
Dificultad para respirar
Dificultad para beber o amamantarse
Se ve enfermo
Mas de tres días con fiebre
Pus en las amígdalas
Pus o dolor en el oído
Fiebre o baja temperatura corporal, en el niño menor de dos meses.
En presencia de cualquiera de estos signos es necesario llevar al niño urgentemente a la unidad de salud mas cercana.

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